La presencia de mujeres en la ciudad sin un mahram* está prohibida

Cada día los talibanes reducen un poco más el espacio público permitido a las mujeres. Ahmad Shah Dinparast, gobernador talibán de la provincia de Ghor, ordenó a la policía que ya no permita que las mujeres paseen por la ciudad sin un mahram. Después de prohibir a las mujeres y niñas la entrada en escuelas y universidades, parques y baños públicos, y el trabajo en instituciones gubernamentales y ONG, ahora intentan impedir que las mujeres vayan al médico o al mercado. 

El gobernador talibán insistió en que para que una mujer pudiera salir a la calle no bastaba con que llevara el hiyab completo, sino que debía ir acompañada de un varón adulto, un mahram. Si una niña o mujer no acata esta medida, la policía religiosa talibán puede golpearla y castigarla, así como a los hombres de su familia.

Como consecuencia de tal decreto talibán contra las mujeres, ninguna mujer aparece por las calles de la provincia de Ghor. Los talibanes obligan a mujeres y niñas a permanecer recluidas en su casa. 

Además, desde la vuelta de los talibanes al poder en Afganistán, la situación de las mujeres ha empeorado, con un aumento de la violencia doméstica, los matrimonios de menores, los matrimonios forzados y la poligamia. La tasa de suicidios de mujeres ha alcanzado su nivel más alto. 

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(1) Mahram: miembro masculino de la familia de una mujer (distinto de su marido) bajo la autoridad del cual ella es sometida.

Las mujeres escriben, los talibanes borran

Cada noche, en Kabul y Herat, las militantes del Movimiento Espontáneo de Mujeres Afganas escriben consignas y reivindicaciones antitalibanes en los muros de las ciudades, pero los talibanes las borran. El gobierno talibán, contrario a las mujeres, teme las manifestaciones femeninas y el despertar de su protesta. Hacen todo lo posible para intentar suprimirla. Los servicios de inteligencia talibanes intentan identificar, detener y torturar a las mujeres manifestantes.

Las reivindicaciones de las mujeres afganas se radicalizan

Las protestas de las mujeres afganas comenzaron en Kabul y otras ciudades de Afganistán cuando los talibanes volvieron al poder en agosto de 2021. Desde el principio, la consigna « pan, trabajo, libertad » estuvo en el centro de estas protestas. El Movimiento Espontáneo de Mujeres Afganas nunca ha abandonado el campo de batalla a pesar de la represión, la tortura y las amenazas de encarcelamiento de los talibanes, y sigue luchando por sus derechos. 

Algunas mujeres, afiliadas al Frente Nacional de Resistencia bajo el mando de antiguos señores de la guerra y violadores de derechos humanos, así como mujeres que ocupaban cargos importantes en el anterior gobierno de Ashraf Ghani, intentaron sabotear estas manifestaciones. Para hacerse un hueco en el gobierno talibán, intentaron hacer tratos con ellos, incluso denunciando y vendiendo a los manifestantes. Sin embargo, las mujeres y las niñas de Afganistán son ahora conscientes de ello. Tienen suficiente experiencia para no caer en la trampa de los acuerdos secretos con los talibanes y los llamados « combatientes de la resistencia » manipulados por Estados belicistas.

El Movimiento Espontáneo de Mujeres Afganas no sólo lucha por « pan, educación, trabajo y libertad » para las mujeres. También cree que, bajo el gobierno talibán, así como bajo el llamado gobierno federal compuesto por talibanes, antiguos señores de la guerra y ex funcionarios corruptos de los gobiernos de Ashraf Ghani y Hamid Karzai, es imposible que las mujeres obtengan sus derechos, libertad y protección social. Así pues, las mujeres y el pueblo de Afganistán no aceptan ni el gobierno talibán ni el regreso de los funcionarios corruptos del gobierno anterior. Las mujeres afganas quieren que el gobierno talibán sea derrocado y se establezca un gobierno laico y democrático. 

Campaña « De casa a la calle para derrocar a los talibanes”

En los últimos días, manifestantes de distintas provincias de Afganistán han lanzado una campaña denominada « De la casa a la calle para derrocar a los talibanes » contra el régimen misógino y déspota de los talibanes. Debido a la brutal represión, las mujeres tienen que hacer oír su voz a los medios de comunicación y a la gente de distintas maneras. Han grabado vídeos en los que, con la cara cubierta, escriben sobre pizarras sus consignas y reivindicaciones:

– Yo era estudiante. Pero como soy mujer, ya no puedo ir a la universidad.

– Soy periodista, pero no tengo derecho a la libertad de expresión.

– Antes trabajaba en una ONG, pero ya no me lo permiten.

– Los talibanes nos encarcelaron en nuestras casas por ser mujeres. Pero no nos rendiremos.

– ¡Muerte a la dictadura misógina!

– De la casa a la calle para derrocar a los talibanes.

Una de las manifestantes dijo que deseaba el derrocamiento del régimen talibán, no sólo como mujer, sino como ciudadana de este país. Nunca le gustó estudiar, trabajar ni vivir bajo el gobierno talibán. 

Protestas de mujeres consiguiendo la simpatía de familias y hombres

Los talibanes han prohibido brutalmente las protestas callejeras de las mujeres y han encarcelado a manifestantes femeninas, pero las mujeres nunca han retrocedido y su lucha continúa. Esta movilización no sólo no ha disminuido numéricamente, sino que se está extendiendo dentro de las familias y los hogares y ganando el apoyo de los hombres. Sayed Akram, residente en Kabul y padre de tres hijas, está preocupado por su educación y su futuro. Por eso apoya su lucha por la reapertura de escuelas y universidades. 

Ruhollah, de la provincia de Nangarhar, que perdió la vista durante la guerra, está preocupado por los problemas económicos de su familia. Explica que su esposa era la única capaz de mantener el hogar porque trabajaba en una institución extranjera. Pero desde que los talibanes prohibieron a las mujeres trabajar en estas instituciones, nacionales o extranjeras, ha perdido su empleo y ya no puede mantener a la familia. Ruhollah hace un llamamiento a hombres y jóvenes para que apoyen las protestas de las mujeres por pan, educación y libertad.

Comunicado n°2 – 28 de diciembre de 2022

Madame, Monsieur, Cher(e)s ami(e)s et Cher(e)s camarades,

Señora, Señor, apreciados amigas y amigos, compañeras y compañeros

¿Cómo no indignarse ante la decisión del gobierno talibán, el 20 de diciembre, de cerrar las puertas de todas las universidades públicas y privadas a las estudiantes? Todo ello después de haber cerrado las puertas de las escuelas a las jóvenes y las de los servicios públicos a las mujeres que trabajaban en ellos, y de haber prohibido a las mujeres el acceso a los parques y a los baños públicos. Esto después de haber reprimido y asesinado a quienes se oponen a estas medidas retrógradas e incluso en las manifestaciones.

Y cómo no compartir la indignación del Movimiento Espontáneo de Mujeres Afganas ante el silencio y la complicidad de la « comunidad internacional » que, como ellas escriben, derrama « lágrimas de cocodrilo » sobre la suerte de las mujeres y las niñas de Afganistán.

Por nuestra parte nos sentimos orgullosas al difundir, en este segundo comunicado, la información que nos llega de Afganistán desde el 20 de diciembre, y en particular el relato y las fotos de las manifestaciones estudiantiles que tuvieron lugar tanto en Kabul, como también en muchas universidades provinciales.

La existencia y la actividad de nuestro Comité Internacional, constituido el 29 de octubre, están más que nunca justificadas para que la lucha del movimiento espontáneo de mujeres afganas se difunda lo más ampliamente posible. Y para que, siempre que sea posible, interpelemos a las autoridades de nuestros países – en particular de las grandes potencias- que concedan asilo incondicional a las mujeres y militantes más amenazadas.

¡Dé a conocer el Comité Internacional de Defensa de las Mujeres Afganas!

Christel KEISER,
secretaria nacional del Partido Obrero Independiente Democrático (Francia)

Rubina JAMIL
secretaria general de la All Pakistan Trade Union Federation (Pakistán)


El 29 de octubre, trabajadoras y militantes de diecinueve países, reunidas en la Conferencia Internacional de Mujeres Trabajadoras, informadas por el Movimiento espontáneo de Mujeres Afganas, decidieron formar el Comité Internacional por la Defensa de las Mujeres Afganas y lanzaron un llamado a unirse a él.

Desde entonces, se han afiliado miles de personas en Francia, Rumanía, Benín, Italia, Pakistán, Gran Bretaña, Alemania, Estados Unidos y México. Tú también puedes unirte al Comité Internacional para la Defensa de las Mujeres Afganas y correr la voz.

Únase al Comité Internacional


Demonstrations in Kabul, Parwan...

Manifestación es en Kabul, Parwan…

Los talibanes prohíben a las jóvenes estudiar en la universidad

En un decreto emitido el 20 de diciembre de 2022, el gobierno talibán de Afganistán decidió cerrar las puertas de todas las universidades, públicas y privadas, a las jóvenes afganas. El miércoles, cuando algunas estudiantes entraban en su última semana de exámenes y otras querían asistir a sus clases, la policía religiosa talibán les prohibió entrar en las universidades y asistir a clase. 

Mientras el combate encarnizado y las manifestaciones proseguían por la reapertura de las puertas de las escuelas para niñas, del primero al sexto grado, que fueron cerradas por la misógina administración talibán, los talibanes no sólo ignoraron esta legítima reivindicación de las niñas y las jóvenes, sino que con su decreto también negaron el acceso a la educación superior. 

Mojdeh Azim, estudiante de cuarto año en la Universidad de Herat, afirma: « Nunca he estado tan disgustada como cuando me enteré de que ya no se nos permitía ir a la universidad”. Sabra, estudiante de la Universidad de Kabul, se pregunta por qué el mundo entero calla ante la « opresión talibán » y no muestra ninguna reacción. « Es inaceptable para una joven mujer como yo, que vino aquí después de ahorrar dinero durante 16 años cosiendo bordados y tejiendo alfombras porque quería ser médico. Estudié con todo mi corazón durante cuatro años. Sólo me quedaba un año para terminar la universidad”. Sakineh Sama, estudiante de tercer año en la Universidad de Kabul, escribió en su página de Facebook que ya no le permiten entrar en la universidad « por haber nacido niña ». Y añadió: « Ser una joven mujer es un delito muy grave, y esta noche quiero maldecir a mi creador por haberme hecho así, miserable y humillada ». 

En respuesta a esta decisión inhumana y discriminatoria del gobierno talibán, estudiantes de ambos sexos se manifestaron en distintas provincias, como Nangarhar, Kabul y Takhar, coreando: « ¡Enseñanza para todos o para nadie! »; « ¡Enseñanza superior, trabajo y libertad! », « ¡Compatriotas, uníos a nosotros! », « ¡La neutralidad es deshonrosa! ». En Kabul y en la provincia de Takhar, los talibanes reprimieron violentamente las manifestaciones de mujeres, golpearon a las manifestantes, les quitaron sus teléfonos celulares, dispararon al aire y detuvieron al menos a diez manifestantes y a varios periodistas. En la Facultad de Medicina de Nangarhar, los estudiantes varones, en solidaridad con las alumnas, abandonaron las clases y dejaron en blanco sus hojas de examen. 

En los últimos tres días, más de sesenta profesores universitarios de Kunduz, Kabul, Kandahar, Takhar, Bamiyán, Nimroz, Herat, Balkh, Nangarhar y otras provincias han dimitido de sus cargos para protestar contra la decisión de los talibanes contra las mujeres, por considerar que servir a un régimen tan oscurantista y contrario a las mujeres es un insulto a su dignidad humana. Obaidullah Wardak fue el primer profesor que dimitió de su cargo en la Universidad de Kabul por la discriminación sistemática que sufrían las mujeres. Lleva diez años enseñando en la Facultad de Matemáticas de la Universidad de Kabul y afirma: « Antes había muchos problemas en el ámbito de la enseñanza superior, pero con esta última decisión de los talibanes, desgraciadamente no puedo continuar mi trabajo en estas condiciones y con este sistema”. Abdul Reza Motmaen, profesor de la Facultad de Agricultura de la Universidad de Paktia, que publicó su carta de dimisión en su cuenta de Facebook, afirmó que « trabajar en un entorno así es una traición ». Amir Arslan Khorasanpour, profesor de la Facultad de Periodismo del Instituto Fanous de Enseñanza Superior de Kabul, declaró: « Es una decisión que paraliza a la mitad de la sociedad. Estoy profundamente decepcionado por este comportamiento de los talibanes”. 

Antes de tomar esta decisión, los talibanes ya habían impuesto castigos brutales e inhumanos a las estudiantes. Por ejemplo, imponiendo el uso del hiyab, la presencia de un mahram (un « tutor » según la sharia, ndlt) cuando se viaja, la separación de las clases de niños y niñas, la enseñanza de las alumnas sólo por profesoras, la especificación de días lectivos separados en la semana para niñas y niños, etc. 

..Manifestación en Nimroz. 

Mientras tanto, Zalmay Khalilzad, ex enviado especial de los Estados Unidos para Afganistán y uno de los firmantes del acuerdo de Doha de febrero de 2020 entre los Estados Unidos y los talibanes, calificó de « chocante e incomprensible » la reciente decisión de los talibanes de prohibir la enseñanza superior para las jóvenes mujeres. De hecho, Khalilzad sólo está derramando lágrimas de cocodrilo para engañar a los pueblos del mundo y a Afganistán, y con esta ridícula expresión de simpatía aún pretende justificar el acuerdo de Doha, por el que los Estados Unidos entregó el poder a este grupo misógino y oscurantista. Pero para las mujeres afganas, esta decisión de los talibanes no fue una sorpresa y era perfectamente previsible. A estas alturas, los gobiernos que apoyan al régimen talibán, que les dan cuarenta millones de dólares en ayudas cada semana, deberían tener claro que no se ha producido ninguna mejora en el modo en que los talibanes se comportan con las mujeres, los derechos civiles y las libertades políticas. Desde su regreso al poder en agosto de 2021, los talibanes han convertido Afganistán en un infierno para las mujeres. Los talibanes no tienen ningún plan para reducir la pobreza, crear empleo o proporcionar asistencia social a los necesitados, salvo mediante la aplicación de la sharia, la esclavización de las mujeres, la represión de toda expresión de justicia y el fomento de la violencia y el terrorismo. 

El Movimiento Espontáneo de Mujeres Afganas, al condenar esta decisión y acción de los talibanes contra las mujeres, jura que las mujeres y las niñas de Afganistán no se someterán a ninguna represión y coacción talibán, sino que continuarán sus protestas y su lucha en todo Afganistán. Hacemos un llamamiento a los movimientos de mujeres y a los militantes por los derechos de las mujeres de todo el mundo para que se solidaricen con las mujeres de Afganistán en esta situación catastrófica e insoportable y apoyen la lucha por la justicia y la igualdad de las mujeres en Afganistán. 

Movimiento Espontáneo de Mujeres Afganas,
22 de diciembre de 2022, Kabul, Afganistán 

Las protestas de las mujeres afganas continúan y se extienden por todo el país

Tras la prohibición por los talibanes del acceso de jóvenes mujeres y niñas a las universidades y las escuelas, mujeres, jóvenes mujeres, estudiantes y jóvenes hombres expresaron su cólera y su oposición de diversas formas y comenzaron a protestar en todo el país el domingo 25 de diciembre de 2022. La consigna general de todas estas manifestaciones era « enseñanza para todos o para nadie », lo que indica el nivel de concienciación y solidaridad del movimiento de protesta de la juventud afgana contra los talibanes. Paralelamente a las protestas callejeras, los estudiantes varones de al menos diez universidades de distintas provincias se declararon en huelga y se negaron a asistir a clase. 

En las provincias de Parwan y Kapisa, las manifestantes lanzaron las siguientes consignas: « Enseñanza para todos o para nadie », « Justicia, justicia, estamos hartas de ignorancia », « Levántate, compatriota, reivindiquemos los derechos de la mujer », « Las mujeres somos conscientes, odiamos la discriminación », « ¡Afganistán ha sido destruido, por orden de los talibanes!” 

En la provincia de Nimroz, los manifestantes contra la prohibición del acceso de las mujeres a la enseñanza superior afirmaron que esta decisión no está justificada por la sharia ni por ninguna causa racional. Coreaban: « ¡derecho a la enseñanza para todos!”. 

En la provincia de Herat, las mujeres que manifiestan coreaban: 

“¡No tengáis miedo, no tengáis miedo, estamos todas juntas!”. 

Condenaron la acción misógina de los talibanes marchando por las calles de la ciudad de Herat. Pero los talibanes utilizaron sus fusiles y pistolas para reprimir a los manifestantes. En un vídeo difundido públicamente, se ve a uno de los talibanes intentando convencer a las manifestantes de que abandonen la manifestación y se vayan a casa, pero una manifestante replica valientemente que las mujeres llevan un año quedándose en casa y que no se ha resuelto ningún problema. 

En otra acción de protesta, mujeres y niñas de la provincia de Herat, desde los tejados de sus casas, por la noche coreaban « ¡La enseñanza es nuestro derecho! ». 

En la provincia de Kabul, además de las valientes manifestaciones y las consignas como « Enseñanza, trabajo y libertad », algunas jóvenes repartieron bolígrafos y cuadernos en la ciudad a los transeúntes como regalo, diciendo « No olvides que pudiste recibir una enseñanza ». 

En otra protesta celebrada el domingo en la provincia de Kabul, un vídeo muestra a varias personas quemando fotografías de dirigentes talibanes y enarbolando una pancarta que decía « Ley, Justicia, Libertad » para protestar contra la exclusión de las jóvenes mujeres de la enseñanza. 

El rechazo de los estudiantes varones 

Manifestación en Nangarhar. 

Asimismo, el domingo, estudiantes de cuarto curso de la Facultad de Economía de la Universidad de Kabul escribieron en una carta de protesta que « luchar contra las decisiones discriminatorias es nuestra responsabilidad » y que han decidido « no asistir a clase hasta que se abran las puertas de la universidad a sus hermanas ». En la carta de protesta, dijeron que temían que la decisión de los talibanes provocara una grave crisis educativa en Afganistán y destruyera el 

futuro de varias generaciones. Mientras tanto, en su carta de protesta, los estudiantes de cuarto curso de la Facultad de Ingeniería de Planificación Urbana de la Universidad de Kabul anunciaron que boicotearían sus clases hasta que las jóvenes mujeres volvieran a las universidades y calificaron de « injusta e ilegítima » la decisión de los talibanes de prohibir la enseñanza a las jóvenes mujeres. 

Los estudiantes de medicina de la Universidad de Herat y los de la Facultad de Economía de la Universidad privada Ghalib anunciaron que no asistirían a sus clases en solidaridad con las jóvenes alumnas. 

Igualmente, en la provincia de Balkh, los estudiantes varones de la Facultad de Informática declararon que no asistirían a clase hasta que se reabrieran las universidades a las jóvenes. 

Como prolongación de las protestas, los estudiantes de la Facultad de Geología y Minería de la Universidad Politécnica de Kabul también se unieron a los manifestantes, y en su declaración calificaron de « apartheid ente los sexos » la prohibición de la enseñanza para las mujeres. 

Un grupo de estudiantes varones del Instituto Afgano de Altos Estudios de Pamir, en Kabul, protestaron contra la prohibición de la enseñanza superior para las mujeres y abandonaron la sala de exámenes, sin participar en la prueba. 

Sin embargo, en la provincia de Kandahar, el sábado, cuando las estudiantes de la Universidad Mirwais Nikah planeaban boicotear su examen y abandonar la universidad para protestar contra la prohibición de la enseñanza superior para las mujeres, los talibanes lo impidieron y las golpearon. 

Durante las protestas de mujeres y jóvenes en las provincias de Nangarhar, Kabul, Takhar, Herat, Kandahar, Balkh, Parwan y Kapisa, decenas de manifestantes fueron golpeados y heridos, y docenas más fueron detenidos por los talibanes y trasladados a lugares desconocidos. 

Movimiento Espontáneo de Mujeres Afganas,
25 de diciembre de 2022, Kabul, Afghanistán 

Comunicado n°1 – 26 de noviembre de 2022

Señoras y señores, queridos amigos y compañeras,

hace un mes, con motivo de la Conferencia Internacional de Mujeres Trabajadoras, que reunió a mujeres y activistas políticas y sindicales de 18 países (Argelia, Alemania, Bélgica, Benín, Chile, Colombia, Estado español, Estados Unidos, Francia, Haití, Hungría, Italia, Marruecos, México, Pakistán, Filipinas, Rumanía, Turquía), y respondiendo positivamente a la llamada del Movimiento Espontáneo de Mujeres Afganas, formamos el Comité Internacional para la Defensa de las Mujeres Afganas. 

Este comité internacional, como nos han pedido nuestras hermanas en Afganistán, tiene como objetivo apoyar a estas mujeres y niñas que, a riesgo de sus vidas, se manifiestan por la reapertura de las escuelas cuyas puertas les ha cerrado el régimen talibán, por el derecho al trabajo, por el respeto de sus derechos más elementales. Pretende luchar contra la feroz represión de la que son víctimas: asesinatos, torturas, detenciones y desapariciones, con el silencio cómplice de los gobiernos de las grandes potencias.

Piden “¡Pan, trabajo, libertad! ». Ya hay cientos de ustedes en todo el mundo que se han unido a nuestro comité, desde Sudáfrica hasta Gran Bretaña, desde Turquía hasta Francia: trabajadores, maestros, abogados, sindicalistas, escritores, artistas, activistas, etc.

En esta primera nota de prensa, publicamos dos documentos excepcionales que nos llegan desde Kabul: dos notas de prensa del Movimiento Espontáneo de Mujeres Afganas del 18 y 11 de noviembre y fotos de las reuniones que han mantenido en Kabul en los últimos días. También encontrará dos listas iniciales de firmantes, de Gran Bretaña y Francia. ¡Únete a nosotros, da a conocer la causa de las mujeres afganas, es la causa de las mujeres y los trabajadores de todo el mundo! 

Rubina JAMIL
Secretaria General de la Federación Sindical de Todo Pakistán (Pakistán)

Christel KEISER
Secretaria Nacional del Partido Democrático Independiente de los Trabajadores (Francia)


 Statement of the Spontaneous Movement of Afghan Women 
 (November 18, 2022- Kabul, Afghanistan) 

« The women and girls of Afghanistan want bread, work, freedom, school, and education! » 

Report on Afghan women’s protest meeting condemning arbitrary arrests and kidnapping of female activists. 

On November 18, hundreds of women in the provinces of Kabul, Herat, Laghman, and Balkh planned to protest against the arrest and kidnapping of women by the police and intelligence of the Taliban, but the Taliban did not allow them. They were forced to express their objections through the meetings inside a house and convey their voice of oppression to the people of Afghanistan and the world. 

Here, we share with you a summary of Ms. Z.Ozra’s speech, the representative of the Spontaneous Movement of Afghan Women at a meeting held in Kabul: 


“Dear friends and sisters, 

The sisters gathered here wanted to launch a demonstration today in District 12 of Kabul, where other sisters, mainly teachers, feminists, women’s rights activists and mothers of students, were also expected to participate. Unfortunately, the Taliban once again treated women brutally. They suppressed our demonstration and did not allow it. In the same way, some sisters who demonstrated in the cities of Jalalabad, Herat, Mehtarlam Baba and Balkh were beaten and threatened with weapons, and some were imprisoned. 

But I would like to emphasize and tell the Taliban that they cannot silence our voices. The women and girls of Afghanistan want bread, work, freedom, school, and education. We do not want to be treated as animals, we cannot tolerate gender-based violence and sexual apartheid against women. We are determined to continue our protests and struggle in any form. We are not afraid of Taliban threats, prison and death. 

We expect human rights organizations, women’s rights defender, and feminist activists to support the oppressed women of Afghanistan against the misgynistic Taliban regime and not leave us alone in this tough struggle. 

• BREAD! WORK! FREEDOM!
• Free all the imprisoned women!
• All girls’ schools must be opened immediately! 
• End the violence against women!”

 


End the suppression and detention of protesting women! 

Free Zarifa Yaqoubi, Farhat Popalzai and all arrested activists!

Following the series of threats, arrests, torture and killing of protesting women in Kabul and other provinces of Afghanistan, on November 8, 2022 Ms. Farhat Popalzai, one of the active members of the Afghan women’s protesting movement, was arrested by the Taliban intelligence in Kabul, and so far there is no news about her fate. 

According to the report of BBC Dari, quoted by Maryam Naibi a colleague of Farhat Popalzai, her phone has been switched off since 2 o’clock on Tuesday, and the contact with Ms. Farhat has been cut off. The Taliban security forces and the Kabul police, as always, deny the arrest of Mrs. Popalzai, but the fact is that the intelligence services of the Taliban, hide arbitrary arrests and prevent national and international protests against their brutal treatment against women; they cannot tolerate the political, civil and peaceful struggles of Afghan women. 

Meanwhile, human rights organizations report the arrests of Ms. Ozra, Ms. Parwana, Ms. Farzia, Ms. Safia, Ms. Roheena, Ms. Asia, Ms. Zarmineh, Ms. Mahtab, Ms. Laila, Ms. Bibi Shaima, Ms. Parvin, Ms. Brishna, Ms. Tarana, Ms. Bibi Lima, Ms. Marzia, and Ms. Shagofa in the provinces of Kabul, Herat, Laghman, and Takhar. According to their families, the mentioned activists, feminists and teachers were arrested by the Taliban and taken to unknown places in October and November on charges of participating in women’s demonstrations and street protests. 

Zabihullah Mujahid, the spokesperson of the Taliban, considers the struggle and resistance of the protesting women to be the plan of foreign countries in order to discredit the Taliban government and warns that they will not allow any movement that contradicts the Islamic laws. 

It should be remembered that on November 3rd Ms. Zarifa Yaqoubi and four of her colleagues were arrested during the press conference in west of Kabul city, their families still do not know about their condition. The United Nations delegation in Afghanistan (UNAMA) and human rights organizations and women’s rights defenders inside and outside Afghanistan demanded the immediate release of Ms. Yaqoubi and all imprisoned women. 

In addition to the official prisons, the Taliban have many private prisons where they torture and keep opponents and women protesters without contact with their families, human rights organizations, or access to a defense lawyer. 

The Spontaneous Movement of Afghan Women by condemning the arrest of protesting women and inhumane treatment with them, calls on all women’s rights organizations and individuals to put pressure on the misogynist Taliban regime to stop the arrests and torture of protesting women and for the immediate release of Ms. Zarifa Yaqoubi and her colleagues, Ms. Popelzi and dozens of other protesting women in the terrible prisons of the Taliban, they are expected to declare their solidarity and stand by the women of Afghanistan. 

The Taliban must know that by suppressing and imprisoning, torturing and killing women, they cannot silence the freedom and equality voice of Afghan women. The “Spontaneous Movement of Afghan Women”, as an independent women’s movement in Afghanistan, in coordination with other Afghan women’s groups, continues to struggle for freedom, civil rights and the right to life of Afghan women. 

Spontaneous Movement of Afghan Women
November 11, 2022, Kabul, Afghanistan.

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